sábado, 19 de marzo de 2016

Un cortometraje del estudio Ghibli: dibujos del siglo XII transformados en anime.




A falta de tiempo, una entrada corta. Antes del inminente estreno de sus dos últimas producciones -y no sólo últimas en el sentido de que son las dos más recientes, sino que, probablemente, no haya más- del legendario Estudio Ghibli, creado y dirigido por el ya retirado Hayao Miyazaki, llega un pequeño cortometraje, más bien minimetraje, de sólo treinta segundos de duración.
Aunque, en principio, es un trabajo para el ámbito publicitario -para una compañía energética japonesa, Marubeni-, no deja de ser, aunque sea en miniatura, una pequeña obra de animación basada, nada menos, que en una serie de dibujos del siglo XII sobre animales antropomorfos y de comportamiento humano, que podría considerarse un antecedente claro y reconocible no sólo del manga japonés -en lengua japonesa, "manga" significa, simplemente, cómic o historieta, no sólo de Japón, sino de cualquier otro país; pero, como es sabido, fuera de allí, hace referencia solamente al cómic japonés, o en ocasiones, al realizado en otro lugar, pero con una influencia total del manga original nipón-, sino del cómic a nivel mundial. Son consideradas, por muchos, como las primeras manifestaciones de proto-manga de la historia.
Los dibujos, conocidos como choju-jinbutsu-giga -"caricaturas de animales antropomorfos"-, o choju-giga -"caricaturas de animales"- eran una forma de caricaturización de la sociedad japonesa de aquellos tiempos, en que los samuráis estaban empezando a transformarse en la clase dirigente de Japón, formándose el sistema político del shogunato, el gobierno militar del shogun, el auténtico dueño y gobernante del imperio.

File:Chouju thief.jpg
Un ejemplo de choju-giga, en que un mono ladrón es perseguido por conejos y ranas.


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